NINFOPLASTIA

(CIRUGÍA ÍNTIMA FEMENINA)

La ninfoplastia es el procedimiento mediante el cual se remodela  el aspecto de la vulva y combinamos la reducción de los labios menores con lipotransferencia de los mayores.

Cuando una mujer presenta de hipertrofia de los labios menores de la vulva, es decir, su tamaño está aumentado en forma anormal, más que un problema estético, sufre un problema funcional que requiere de lo que denominamos ninfoplastia o cirugía plástica íntima.

Si la distancia desde la base del labio hasta el borde superior es mayor de 3 a 4 cm, se considera hipertrofia, la cual puede ser unilateral, bilateral, simétrica o asimétrica, y esta última es la más frecuente.

Los síntomas clínicos de la hipertrofia de labios menores va desde irritación local e incomodidad para sentarse o caminar hasta problemas de higiene durante la menstruación; la irritación local puede ser más intensa si la paciente realiza actividades deportivas como montar bicicleta.

Hay mujeres que evitan tener relaciones sexuales por miedo a mostrar la vulva o por dolor debido a la entrada de los labios en la vagina durante el coito. Todo esto afecta la vida personal y social de las pacientes y puede llevar a trastornos psicológicos importantes.

Esta hipertrofia de labios menores se observa en mujeres menores de 20 años y en multíparas (que han tenido varios hijos).

Existen diferentes técnicas quirúrgicas que brindan buenos resultados funcionales y estéticos, entre las que está la ninfoplastia. Es una técnica sencilla que se puede realizar bajo anestesia local con sedación. Consiste en la reducción de labios menores y la remodelación de estructuras adyacentes como puede ser el exceso de piel en el capuchón del  clítoris.

Se pueden añadir otros tipos de tratamientos como son la reducción o engrosamiento de labios mayores con grasa de la propia paciente mediante la técnica de Coleman o con ácido hialurónico,  liposucción de la zona púbica, estrechamiento vaginal o vaginoplastia en mujeres que han sufrido una dilatación de la vagina por los partos, por las relaciones sexuales y causas genéticas, entre otras.

 La ninfoplastia dura aproximadamente una hora.

 

        En apenas 72 horas la mujer está recuperada para incorporarse a su vida diaria.

 

        Durante los 2 primeros días sentirá una inflamación de la zona debida al edema y hematomas, pero entre los 7 y 10 días tendrá un tamaño casi normal.

 

        Para evitar que se noten los puntos hacemos una sutura interna con un hilo reabsorbible, con lo que a los pocos días se caen solos y no hace falta quitarlos.

 

        La paciente puede reanudar sus relaciones sexuales luego de un mes de la ninfoplastia, gracias a la cual logramos un resultado lo más anatómico posible y duradero.

Recuerden que siempre debe ser realizada por un Cirujano Plástico certificado.